Comunicado de prensa 025/2015

Concluye el Seminario de Arqueología y Etnohistoria del Estado de México 2015 en El Colegio Mexiquense, A. C


comunicado025a 2015El Colegio Mexiquense, A. C. dio la bienvenida al doctor David Wright Carr quien, en el marco de la clausura del seminario de Arqueología y Etnohistoria del Estado de México, ofreció la conferencia titulada "La escritura pictórica en el Códice de Huichapan".

En la clausura de actividades del seminario acompañaron al doctor Wright Carr, el secretario general del Colegio, doctor José Antonio Álvarez Lobato, y el doctor Miguel Ángel Ruz, coordinador del seminario de Historia Mexicana desde el cual se organiza anualmente este seminario a través de la línea de investigación de Historia e Historiografía indígena.

El México profundo, estima el investigador, se expresa a través del conocimiento de la cultura indígena del centro. En este sentido, Wright precisó que tanto códices como otras expresiones culturales de la región, no se encuentran únicamente en náhuatl, sino que documentos como el códice de Huichapan, también describen el pensamiento del mundo prehispánico.

comunicado025b 2015Hasta antes de la Conquista, explicó el doctor Wright, Jilotepec era un centro de poder que fue eclipsado por Huichapan. La historia de los anales de Jilotepec está plasmada en este códice. La conferencia, dijo el doctor, es resultado de la investigación que realizó para su tesis de doctorado, en la cual planteó determinar las relaciones entre los signos pictóricos y las glosas alfabéticas en el códice.

Este códice, señaló, está compuesto por un lenguaje visual y cuatro verbales: otomí, náhuatl, castellano y latín. Para comprender esta diversidad, el doctor Wright estimó la importancia de la figura del tlacuilo, quien escribía pintando, y cuya labor fue de gran importancia porque podía adaptar lenguajes, se apropiaba de un sistema y ponía un signo que sólo significaba en su propia lengua.

El códice, explicó, está dividido en cuatro secciones. La primera son los anales del pueblo de Huichapan, no del convento, escritos por Juan de San Francisco, noble otomí que ocupó varios cargos políticos y dentro de la misión franciscana. El registro inicia en 1539 con la fundación de la primera capilla cristiana, hasta 1622 con algunas lagunas temporales.

Los estudios pictóricos sobre códices, apuntó el doctor Wright, se encuentran con un problema sustancial, a saber: la definición occidental de escritura y de artes visuales, no se aplica para comprender la región de Mesoamérica antes de la Conquista porque escritura y pintura eran, para estos pueblos, la misma cosa.

Las anécdotas y las experiencias de vida han nutrido la investigación del doctor Wright. Así, comentó que durante su estancia en una comunidad otomí, mientras leía la crónica de Sahagún, se dio cuenta de que las costumbres descritas en ella siguen vigentes y se preguntó por qué la cultura otomí del Valle del Mezquital se parece tanto a la cultura náhuatl del siglo XVI descrita por el evangelizador. Y desde entonces, el doctor ha dedicado sus investigaciones a resolver esa pregunta.

Para el investigador de la Universidad de Guanajuato, el códice es el documento más elocuente, puro y lingüísticamente preciso que se tiene del otomí clásico por tanto, para el estudio de esta lengua, su lectura es ideal. En él se puede leer quiénes tomaron determinados cargos, quiénes eran nombrados virreyes, sobre las hambrunas o sucesos memorables del pueblo de Huichapan.

En entrevista, el doctor dijo que los códices pueden estudiarse desde distintos niveles: el análisis de pigmentos, soportes, fibras, como obras de arte, y añadió que la interpretación de un códice implica adentrarse en el contexto cultural como lo es la lengua.

Finalmente, el doctor Wright señaló que el historiador está entrenado para trabajar con archivos, pero considera que los estudios históricos se han abierto más a la inclusión de las imágenes y lo que éstas dicen del pasado.