Comunicado de prensa 030/2015

Presenta El Colegio Mexiquense novedades editoriales en la FILAH


comunicado030a 2015

En el primer día de actividades de la XXVII Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia, El Colegio Mexiquense, A. C. participó con la presentación de dos novedades editoriales: Barrios y periferia. Espacios socioculturales, siglos XVI-XXI, coordinado por las doctoras Pilar Iracheta y Marcela Dávalos y En busca de la Pompeya perdida. Las excavaciones de Leopoldo Batres en Teotihuacan, 1905-1910 de la doctora Pilar Iracheta, con el apoyo de la curadora Elvira Pruneda.

La doctora Pilar Iracheta, profesora investigadora del Colegio, señaló los objetivos de las colaboraciones y describió la temática que cada autor desarrolla en torno a la idea de barrio. El libro, señaló, es un estudio histórico sobre la zona lacustre del valle de México durante los siglos XVI al XXI. Este ambicioso proyecto tiene como eje temático el barrio como zona aledaña, así como mostrar las formas, costumbres y prácticas culturales del antiguo régimen en relación con el agua y su uso y cómo el barrio surgió de la necesidad de abastecimiento del líquido.

comunicado030b 2015La doctora Iracheta mencionó que el libro es un estudio básico para conocer el funcionamiento de las ciudades durante los siglos XVI a XXI. Explicó que consta de cinco artículos que hablan de los barrios del Distrito Federal, entre ellos La Merced, Tacubaya o Lomas de Chapultepec, y otros cinco que hablan de barrios en la provincia de México: Oaxaca, Guadalajara, Aguascalientes, Michoacán y Toluca, con lo cual, señaló, se logra un equilibrio temático y geográfico.

Barrios y periferias es un libro importante por sus aportes metodológicos así como por sus enfoques: el barrio como subdivisión de la ciudad, modificador de la economía y las políticas urbanas, categoría territorial y marca de centralidad urbana y de periferia. El barrio supuso un uso del transporte distinto así como de las relaciones familiares que cambiaron la idea de vecindad. Finalmente, precisó que los enfoques abarcan historia urbana, demografía histórica o antropología.

Por su parte, la doctora Marcela Dávalos, también coordinadora del libro, señaló que edificios como la Ermita de Tacubaya se convirtieron en símbolos de construcción y que uno debe preguntarse por qué están en función de la centralidad de un barrio y que el concepto de centro urbano es una idea inventada alrededor del barrio. En la presentación estuvo presente Manuel Sánchez de Carmona, profesor investigador de la UAM-Azcapotzalco y colaborador del libro, quien compartió anécdotas de la evolución del barrio entonces llamado Ciudad-jardín, actualmente Lomas de Chapultepec. El trazo de este lugar, precisó, se derivó de un canal a cielo abierto que iba desde el Estado de México hasta el Molino del Rey, hoy la casa presidencial.

comunicado030c 2015En la presentación del libro En busca de la Pompeya mexicana acompañaron a la doctora Iracheta el maestro Raymundo Martínez, profesor investigador del Colegio, y Elvira Pruneda Gallegos, curadora del INAH, heredera y salvaguarda del acervo de Leopoldo Batres. La obra está dedicada a recopilar los documentos que dan cuenta de las primeras excavaciones de Bartes en Teotihuacan durante el periodo del Porfiriato, señaló en su intervención el maestro Martínez. El investigador estimó que las contribuciones del arqueólogo supusieron un avance en la ciencia arqueológica y al proceso de la investigación social, así como ejemplo de la gestión que realizó a distintos niveles pero, sobre todo,  contribuyó con la idea de patrimonio.

El libro, apuntó Martínez, se divide en tres partes. La primera versa sobre las exploraciones en la zona y la importancia que adquiere Teotihuacan en la historia prehispánica. Además, se realiza una revisión minuciosa de las fuentes que refieren al lugar: indígenas, los cronistas y frailes, las coloniales, de los viajeros del siglo XIX quienes dejaron notas sobre el lugar, hasta testimonios modernos.

El trabajo de Batres contribuyó a la apertura de la zona en 1910 y también implicó varios problemas. De ellos quizás el más significativo, explicó Martínez, fue el conflicto en el campo, porque los moradores vieron invadidos sus terrenos por excavadores que buscaban vestigios desperdigados por el lugar.

La segunda parte del libro es anecdótica y tiene que ver con la polémica del uso de dinamita en el lugar vista a la luz de otros arqueólogos, por lo que Batres es cuestionado y se autoexilia a Barcelona, explicó Martínez. En este sentido, el investigador rescata la labor de la doctora Iracheta pues estimó que pone cara a cara a Batres y sus detractores, Gamio y Chavero, en una especie de defensa del primero.

El impacto del trabajo de Batres para la arqueología, la política nacional y la museografía es el contenido de la tercera parte del libro. Batres, apuntó Martínez, se preocupó porque se dieran a conocer los resultados de las excavaciones y recalcó la necesidad de un museo de sitio. Leopoldo Batres fue bisabuelo de Elvira Pruneda quien explicó que, cuando en 1884 Bartres inició las excavaciones en la zona, encontró que era una ciudad quemada por causas inexplicables, una ciudad tan extraña para los mexicanos del momento, como para los europeos Pompeya cuando fue descubierta, de ahí el título del libro, señaló Pruneda, quien se mostró agradecida con el trabajo de la doctora Iracheta.

Las actividades del Colegio continuarán en la FILAH el próximo 30 de septiembre con la presentación de los libros Flor-Flora: su uso ritual en Mesoamérica y Mazahuas, campesinos y maestros. Prácticas de escritura, tierras y escuelas en la historia de Jocotitlán, Estado de México (1879-1940).