Comunicado de prensa 032/2015

Concluye con éxito participación de El Colegio Mexiquense en la FILAH 2015


comunicado032 2015Durante el segundo día de actividades programadas en la Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia, El Colegio Mexiquense presentó las novedades Flor-flora: su uso ritual en Mesoamérica, coordinado por Beatriz Albores y Mazahuas, campesinos y maestros. Prácticas de escritura, tierras y escuelas en la historia de Jocotitlán, Estado de México (1879-1940) de Carlos Escalante, con lo cual el Colegio culminó sus actividades en la feria.

En su participación, la doctora Lourdes Báez, profesora investigadora de la INAH, mencionó que Flor-flora… es un trabajo fruto de tres disciplinas: la etnografía, la antropología y la arqueología y, por tanto, este libro, estimó, es único en su género por los distintos enfoques y las temporalidades que abarcan los trabajos sobre el estudio del uso ritual de la flora en Mesoamérica ayer y hoy.

Mientras el mundo antiguo contaba con los códices y las crónicas para registrar el uso ritual de la flora de la región, en la actualidad se cuenta con la etnografía como disciplina social para estudiar su uso en las sociedades indígenas. Las flores, apuntó la doctora Báez, representaban, y aún lo hacen, respeto en bienvenidas y partidas y suponen la presencia de los dioses en la tierra. El etnógrafo, finalizó Báez, pregunta por causas sociales y, en el caso del uso de flores en rituales, por qué se usa en momentos cruciales y por qué determinadas flores. Por su parte, la doctora Albores agradeció a varios de los colaboradores que asistieron a la presentación y reconoció que el libro es, en parte, un elogio a las técnicas que aún existen como la del cultivo y uso del copal y señaló que en el libro hay trabajos de varios estados del país.

Por su parte, la doctora Adriana Robles se cuestionó ¿quién es el indígena y cómo accede a la educación? al comentar el libro Mazahuas, campesinos y maestros… del doctor Carlos Escalante. Reconoció la labor de investigación en archivos la cual da cuenta de cómo durante los años de la Revolución, construir escuelas supuso un ejercicio de funcionamiento regular, asimismo, destacó que Escalante rescata la figura del escribano que documentaba el origen del maestro en la zona rural de Jocotitlán y señaló que en la investigación la escuela normal rural es una bomba política, porque en ella se aprende el uso correcto de la palabra escrita y los habitantes podían plasmar su cultura.

El doctor Alberto Ramírez, en su momento, comentó que el libro puede considerarse un ejemplo de microhistoria que contribuye a la historiografía local por su aporte en el conocimiento de las prácticas de escritura y el uso de tierras en el periodo, además de que fortalece el conocimiento de la historia del municipio y permite comprender el proceso de alfabetización del grupo mazahua en Jocotitlán.

Añadió que la investigación del doctor Escalante ofrece un lema: tierras para cultivar y escuelas para el hijo del campesino, además de que permite conocer la vida del pueblo durante la Revolución.

En su intervención el doctor Escalante señaló que la investigación la realizó teniendo en cuenta tres factores: uno, la convicción de que la escuela pública es el sostén de la nación; segundo, si se desea un mejor país, hay que mirar también al México profundo y sus enseñanzas como la idea de dignidad y justicia, y tercero, que hace falta escribir la historia de los pueblos mineros, campesinos o artesanos porque es muy rica y no siempre se documenta, documentar a los pueblos es una manera de conocimiento.