Comunicado de prensa 038/2009

EXISTE EN MÉXICO POCA INFORMACIÓN SOBRE EL MICROFINANCIAMIENTO

Especialistas comentaron el libro "Realidad, mitos y retos de las microfinanzas en México", obra de la investigadora Carola Conde Bonfil.

México, D. F., 12 de octubre de 2009.

comunicado_38_2009El desarrollo de las microfinanzas en México se ha caracterizado en los últimos años por el creciente aumento de instituciones que prestan servicios financieros a los sectores de menor capacidad económica, además de que este sector está ampliamente diversificado, ya que abarca rubros como las finanzas populares, la banca social, el ahorro y crédito popular, las finanzas sociales, el microfinanciamiento y el microcrédito, que evidencian la forma en las que un sector muy importante de la población maneja sus recursos.

La investigadora de El Colegio Mexiquense, A. C., Carola Conde Bonfil sostiene estos planeamientos en su más reciente publicación "Realidad, mitos y retos de las microfinanzas en México", que se presentó en el Centro Cultural Isidro Fabela, Casa del Risco, en donde destacó que las microfinanzas forman un sector complejo, heterogéneo y con grandes diferencias derivadas de la naturaleza cultural, económica y sociodemográfica de la población.

Durante la sesión moderada por la investigadora Carmen Salinas Sandoval y al comentar el libro coeditado por El Colegio Mexiquense, A. C., y la Red de Organizaciones de Ahorro y Crédito con Procesos Educativos "La Colmena Milenaria", Yerom Castro Fritz, de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, coincidió con la doctora Conde Bonfil en que el microcrédito es una condición necesaria pero no suficiente para las personas en situación de pobreza, ya que ocasionalmente se sobredimensionan su utilidad y sus beneficios.

Agregó que el fomento del ahorro no debe centrarse en pensar en protegerlo simplemente, pues es necesario establecer mecanismos para que éste se siga generando en los sectores más pobres de la población y ello vaya también enfocado a microcréditos productivos que contribuyan al desarrollo de sus comunidades.

Al respecto, resaltó que el pasado 13 de agosto se publicó en México una ley que regula a las sociedades de ahorro y préstamo que atienden a los sectores de poca capacidad económica, a las que se reconoce su naturaleza totalmente social pues no se puede poner en riesgo el patrimonio de las familias que tienen pocos ingresos; de este modo, este tipo de instituciones son consideradas como parte del sistema financiero mexicano.

Subrayó que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores tiene identificadas en el país más de 500 sociedades que realizan actividades de ahorro y préstamo, algunas de las cuales tienen más de 50 años de operaciones y están presentes en todo el país. Estas sociedades suman activos por 77 mil millones de pesos, atienden a seis millones de personas de manera directa y de modo indirecto a otros 15 millones de mexicanos que acceden así a servicios de ahorro y préstamo acordes a su realidad, lo que evidencia la importancia de este mercado.

Al respecto, Alfonso Castillo Sánchez, de "La Colmena Milenaria", mencionó que a pesar de su importancia, el estudio de las microfinanzas en México carece de suficientes fuentes de información pública, por lo que existen pocas publicaciones y estudios sobre su origen y evolución. Consideró que el ahorro y el crédito popular no son sencillos ni fáciles de lograr, pues requieren de mucho esfuerzo, tiempo y constancia; es necesario que las instituciones financieras del rubro sean lo suficientemente capaces para afrontar los retos y la realidad que afrontan quienes viven en contextos diferentes como los sectores populares, suburbanos y rurales.

Otra debilidad de las microfinanzas es la falta de transparencia, pues muchas veces por el desconocimiento de la forma en que operan los sistemas de financiamiento la gente pobre paga tasas de interés más altas, además de que se carece de un proceso de maduración que asegure el crecimiento de las instituciones de ahorro y crédito.

Castillo Sánchez puntualizó que otra vertiente de la transparencia consiste en identificar las experiencias exitosas en la canalización de recursos al sector agropecuario, pues está comprobado que los países que cuentan con buenos sistemas financieros mejoran la sobrevivencia alimentaria, dado que los pobres requieren buen sistema incluyente de ahorro y préstamo para adquirir los insumos que necesitan para su actividad productiva.