Comunicado de prensa 023/2009

ESTUDIA INVESTIGADOR MECANISMOS DE RECLUTAMIENTO MILITAR DURANTE LA GUERRA MÉXICO-ESTADOS UNIDOS DE 1846

Invitado por Centro de Estudios Sociales de El Colegio Mexiquense, A. C., el doctor Peter Guardino, de la Universidad de Indiana, dictó una conferencia sobre el tema.

Zinacantepec, Estado de México, 30 de junio de 2009.

comunicado_23_2009Durante la guerra que entre 1846 y 1848 enfrentaron México y Estados Unidos, el deber a la familia y el deber a la patria fueron valores considerados al momento de reclutar soldados para el ejército mexicano, muchos de los cuales por su comportamiento poco responsable fueron los primeros en ser incorporados a la milicia.

El doctor Peter Guardino, profesor del Departamento de Historia de la Universidad de Indiana, Estados Unidos, se refirió a la importancia de investigar la identidad social de los soldados mexicanos que participaron en esta guerra, pues a partir de ahí y del estudio de los sistemas de reclutamiento puede entenderse de mejor manera la historia social y cultural de los mexicanos de medios escasos que habitaron en las zonas urbanas y rurales de nuestro país.

Mientras que en las ciudades era relativamente fácil que una persona sola pudiera sobrevivir al ocuparse las mujeres como empleadas domésticas o los hombres en cualquier otro oficio, en las zonas rurales la familia tenía un peso fundamental. "En el México del siglo XIX la familia proporcionaba las bases necesarias para la agricultura y era muy difícil sobrevivir sin ella, además, en el campo los roles del hombre y de la mujer eran comunitarios, por lo que economía familiar dependía de los dos".

Invitado por Centro de Estudios Sociales de El Colegio Mexiquense, A. C., el doctor Guardino comentó que durante el conflicto armado que inició en 1846, muchos integrantes de la milicia más que tener un sentimiento nacionalista, fueron forzados a reclutarse, como una forma de purgar delitos menores o por el incumplimiento que mostraron hacia sus padres, esposas e hijos, e incluso por mostrar una conducta sexual desordenada que atentaba contra las normas de la época.

"Encontramos que casi todos estos hombres eran gente de escasos medios económicos, es decir campesinos, a los que las autoridades y hasta cierto punto la sociedad misma vieron como indeseables". Se trataba de reos condenados al servicio de las armas por cometer crímenes como robos, heridas y asesinatos, y como no hubo presos suficientes para abastecer al ejército, se echó mano de otro grupo mucho más amplio conocido como "vagos" porque eran ante todo pendencieros, ebrios o promiscuos.

Dado que el principal deber de un hombre era mantener a su familia, incluyendo a sus padres cuando éstos eran mayores, los reglamentos sobre el reclutamiento solían respetar esta circunstancia, si bien fueron frecuentes los casos en los que las familias apelaron a la pobreza causada por el reclutamiento de un hombre para que éste evitara esta responsabilidad, pues ello implicaba sumirla en la miseria.

El investigador comentó que el reclutamiento estuvo bajo el control de las autoridades locales, que consideraban que su deber era entregar el número correcto de hombres al ejército, al tiempo que debían minimizar el impacto negativo que su ausencia causaba, como lo expresa un documento de 1845 en el que el entonces gobernador de San Luis Potosí, José María Rincón Gallardo, destacó que se debía disponer que los hombres destinados al servicio militar fueran los vagos viciosos que no hacían falta en las labores de campo, talleres y otros establecimientos.

En suma, concluyó, a partir de la documentación de la época puede observarse que con frecuencia se produjo una excepción entre el deber a la familia y el deber a la patria, pues hasta el mismo gobierno nacional llegó a considerar que el primero de éstos era más importante que el reclutamiento.