Comunicado de prensa 018/2009

LA "RELACIÓN DE MICHOACÁN", FUENTE IMPORTANTE PARA LA HISTORIA DEL REINO TARASCO

El documento recopiló los testimonios de los Huacúsecha que tuvieron contacto con los españoles, explicó el doctor Hans Roskamp en El Colegio Mexiquense, A. C.

Zinacantepec, Estado de México, 5 de junio de 2009.

comunicado_18_2009La Relación de Michoacán constituye una de las fuentes etnohistóricas más completas e importantes para estudiar la trascendencia del reino tarasco que en el posclásico tardío se desarrolló en el occidente de México y abarcó sobre todo al actual estado de Michoacán, dijo el doctor Hans Roskamp, al dictar la conferencia "El reino tarasco" en El Colegio Mexiquense, A. C.

Invitado por el Seminario de Historia Mexicana e Historia del Estado de México, el especialista, quien actualmente desarrolla el proyecto de investigación "La Historiografía Indígena", explicó que la llamada Relación de Michoacán fue redactada entre 1539 y 1541 por Fray Jerónimo de Alcalá, quien se consideraba a sí mismo un compilador, porque para recopilar la historia de esta región se basó en los testimonios rendidos por miembros de los Huacúsecha -es decir los águilas- que era la clase que estaba en el poder cuando llegaron los españoles.

El investigador destacó que hay que tener presente que en este documento que después fue entregado al virrey Antonio de Mendoza, plasmó la visión que los Huacúsecha tenían en torno a su reino. Originalmente, la Relación tenía tres partes, la primera de la cual hacía referencia al origen de la gente que pobló la región, así como a sus dioses y fiestas, pero lamentablemente se perdió y actualmente sólo existen unas cuantas fojas.

La segunda parte constituye un largo relato histórico sobre el origen del linaje de los Huacúsecha y la sucesión de sus reyes hasta la llegada de los españoles, en tanto que la tercera parte trata la estructura del reino tarasco pues alude a cómo estaba configurado, cuáles eran las clases sociales, cómo se realizaban las actividades económicas y religiosas, etcétera.

El doctor Hans Roskamp precisó que esta fuente plasma directamente los intereses de los propios indígenas, en una etapa de conquista y evangelización incipiente. En este sentido, la Relación de Michoacán constituye una fuente novohispana que combina las distintas voces de los actores implicados, que en este documento dejaron plasmada su propia visión histórica en torno a su cultura.

Por otra parte, explicó que aunque el término tarasco ha sido descalificado por una corriente de estudiosos y por los actuales hablantes de la lengua purépecha en Michoacán -que prefieren esta denominación para referirse a sí mismos-, es el más antiguo que puede encontrarse en las fuentes disponibles.

"El término tarasco, si leemos a Fray Bernardino de Sahagún, tiene que ver con la adoración de los antepasados deidificados; en ese sentido tarasco podría ser una palabra que alude al hecho de que ellos eran adoradores de sus antiguos reyes y de sus ancestros deidificados".

El doctor Roskamp puntualizó que si bien algunos autores han considerado que la palabra tarasco significa suegro, esta es una confusión que surgió cuando los españoles se encontraron con este grupo indígena y comenzaron a utilizar el término purépecha; en la época prehispánica, considerando las clases sociales, este último hubiera equivalido al macehual de la terminología nahua y entonces habría resultado una gran confusión al aplicarse a los reyes o caciques que serían considerados con un rango inferior.