Comunicado de prensa 007/2009

JILOTEPEC, PUNTO DE ENCUENTRO DE LOS IMPERIOS PREHISPÁNICOS

Continúan las actividades del ciclo "Historia y Región" en El Colegio Mexiquense, A. C.

Zinacantepec, Estado de México, 2 de abril de 2009.

comunicado_007En la época prehispánica, la región de Jilotepec tuvo un papel de doble frontera, pues por una parte amortiguó las relaciones de poder entre los imperios purépecha y colhua-mexica, y por la otra fue la zona donde interactuaron dos sistemas productivos diferentes, es decir los de los pueblos agricultores y los grupos cazadores y recolectores del norte de nuestro país.

Al participar en el ciclo de conferencias "Historia y Región" de El Colegio Mexiquense, A. C., la doctora Rosa Brambila Paz, profesora-investigadora de la Dirección de Etnohistoria del INAH, explicó que al igual que cualquier otro fenómeno social, las fronteras y sus ubicaciones no son accidentales, sino que son producto de las relaciones sociales entre distintos grupos y estados.

En el caso de Jilotepec, mencionó que esta región situada al norte del actual Estado de México, se vincula directamente a la historia del centro de nuestro país; en su momento se situó también dentro de los límites del imperio teotihuacano del que recibió una fuerte influencia y fue parte del territorio de los chichimecas, lo que denota su importancia histórica.

Este tipo de frontera, explicó, corresponde a la delimitación del poder entre los grupos locales, como lo demuestran también las avanzadas militares que tanto los colhuas-mexicas y los purépechas establecieron en el confín de sus respectivos territorios y que se extendió desde los afluentes del río Lerma hasta la cuenca del Balsas y el océano Pacífico.

La doctora Brambila Paz consideró, por otra parte, que los estudios de territorialidad pueden entenderse como la búsqueda de las formas en que las instituciones sociales crean un espacio concreto que, es a la vez, el productor y reproductor de las formas sociales. Por ello, un territorio es un componente del todo social que abarca también aspectos físicos, geográficos, naturales y culturales.

Bajo este enfoque, mencionó que distintos autores han considerado a la región de Jilotepec como una unidad geográfica con características propicias para la agricultura, y cuyos grupos locales compartieron y crearon una sola historia. En la dinámica de esta frontera, precisó, pueden precisarse algunos aspectos fundamentales, como fue la constante intervención de los estados en pugna que a la vez incidió y determinó la relación grupos étnicos de la zona entre sí y con el centro de México.

De ello se infiere que las sociedades locales fungieron como amortiguadores de las relaciones entre los grupos dominantes de la mesa central, papel que se remonta hasta las épocas de Teotihuacan y Tula, que en su momento ejercieron un marcado control y dominio en toda la zona, e incluso se mantuvieron hasta la colonización española.

La doctora Brambila Paz, quien estuvo acompañada por la investigadora María Teresa Jarquín Ortega, precisó también que el carácter estratégico de la región de Jilotepec se ha mantenido hasta nuestros días, pues tiene una relación dinámica con parte del Valle de México e incluso en términos religiosos se vincula con la ciudad de Tula, en el estado de Hidalgo.

El ciclo "Historia y Región" continuará el próximo 14 de abril, con la conferencia "Las regiones geográficas de México", impartida por el doctor Bernardo García Martínez, investigador de El Colegio de México.