Comunicado de prensa 031/2017

SIRIA, LA CATÁSTROFE HUMANITARIA DEL SIGLO; MÉXICO TRABAJA EN LOGRAR RELACIONES PROFUNDAS CON LAS NACIONES ÁRABES

*El embajador Jorge Álvarez Fuentes ofreció la ultima conferencia del ciclo “El incierto orden global y sus repercusiones en México”, organizado por El Colegio Mexiquense, A. C.


comunicado031a 2017México no es ajeno a lo que pasa en el mundo árabe y por eso ha tenido y mantiene relaciones profundas con esa región, afirmó el embajador Jorge Álvarez Fuentes, director general para África y Medio Oriente de la Secretaría de Relaciones Exteriores, quien destacó la presencia de empresas como Cemex y Bimbo en aquellas naciones y aseguró que los últimos quince años, cuando menos, el Estado mexicano ha construido bases para una vinculación sólida con ellas.


El diplomático, con una experiencia de diez años en Líbano y Egipto, desde donde fue testigo de los levantamientos que iniciaron en 2011, consideró que los hombres y las mujeres de las naciones árabes aspiran a una vida mejor que incluya pan, justicia y una menor desigualdad.


En la conclusión principal de su conferencia “¿Qué pasó con las primaveras árabes? Una visión desde México”, Álvarez Fuentes señaló al petróleo como un factor central en el conflicto en Siria, en particular, y en otras naciones, en general.


En Medio Oriente hay petróleo y gas, y la nuestra es la civilización de los hidrocarburos, que funciona alrededor del automóvil, detalló en la última conferencia del ciclo “El incierto orden global y sus repercusiones en México”, organizada por El Colegio Mexiquense, A. C., a través del internacionalista Eduardo Morales Pérez.

Acompañado por el investigador y el presidente de la institución, Víctor Humberto Benítez Treviño, el embajador Álvarez Fuentes analizó cada uno de los casos de las naciones que han vivido lo que él, en plural, denomina como “las primaveras árabes”.


En ese recorrido se detuvo especialmente en Siria, nación que, dijo, es el paso geoestratégico entre la península arábiga, Turquía y Asia central, y que además tiene agua, pero en donde la mitad de la población ha debido desplazarse buscando refugio del conflicto en que participan diversas fuerzas, uno de cuyos polos es el del presidente Bashar el Assad, sobre quien su pueblo construyó expectativas que no se cumplieron.


Se refirió a Damasco, que fue capital del mundo durante mil años y en donde se editaron libros, se hizo poesía y música, y se enriqueció el orbe conocido, pero subrayó que Siria representa la catástrofe humanitaria de lo que va del siglo y de muchas décadas, cuyo futuro está destruido, como lo están el alma y el corazón de muchos sirios.


El embajador aseguró que los árabes aspiran a la democracia y quien diga que no, miente, pero su manera de convivir no es la de la democracia occidental, sino la que surge de los valores y las identidades colectivas; detalló que hay en muchos habitantes de aquellas naciones el deseo de resolver la desigualdad, tener una mejor educación y ser ciudadanos del mundo.


De las revueltas iniciadas con la inmolación de un joven tunecino en 2011 aseguró que el despertar árabe ha sido un momento de una gran aspiración, y por eso en México, con todas nuestras aspiraciones, debemos ponerle atención.

Esas revueltas buscan un cambio en el estado de cosas, como una mejor distribución de la riqueza y que la organización social responda a las expectativas de la gente, puntualizó.


Si bien esos movimientos empezaron por fracasar, no son procesos lineales, aclaró, y expreso su certeza de que el personaje central de las primaveras árabes ha sido la juventud, pues más de la mitad de la población tiene menos de 30 años y, en su mayor parte, aspira a un mejor futuro; y de los jóvenes, destacó todavía más el papel de las mujeres como las grandes protagonistas, al tiempo que estimó que es muy pronto para afirmar que esos movimientos han fracasado.
comunicado031b 2017


Finalmente, felicitó a El Colegio Mexiquense, A. C., por los treinta años de labor destacada en la investigación y la docencia de alto nivel en ciencias sociales, y lo señaló como un baluarte y un referente en un mundo incierto, en donde no hay una sola sociedad que no encare grandes desafíos.