Comunicado de prensa 036/2016

Concluye en El Colegio Mexiquense A. C. Seminario Arqueología y etnohistoria de Mesoamérica 2016


comunicado036 2016La décima edición del Seminario Arqueología y etnohistoria de Mesoamérica organizado por el cuerpo académico Historia e Historiografía Indígena de El Colegio Mexiquense, A. C. parte del reconocimiento de que México posee una historia indígena milenaria. La trascendencia de esta raíz cultural es mayor porque forma parte de las costumbres, festividades, modos de vida y algunas formas de pensamiento de nuestro pueblo, expresó el doctor Víctor Humberto Benítez Treviño, presidente del Colegio, quien consideró que a través del ciclo de conferencias del seminario, se cumplió con el objetivo de dar a conocer investigaciones novedosas y de primer nivel en ese ámbito.
Al clausurar los trabajos del seminario correspondiente a este año, que concluyó con la ponencia “La noción de teotl “dios”, en la obra de Bernardino de Sahagún y de sus colaboradores nahuas”,  dictada por el doctor Guilhem Olliver, investigador de la UNAM, el doctor Benítez Treviño destacó que en el México de hoy, todavía se hablan cincuenta y seis lenguas indígenas, lo que acredita la riqueza cultural de nuestro pueblo.
Dio a conocer que durante el seminario participaron especialistas en historia indígena nacionales e internacionales, procedentes de instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, el Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social, el Colegio de Michoacán, la Universidad de las Américas, la Universidad de Arizona, entre otras; así como investigadores del Colegio pertenecientes al Cuerpo Académico de Historia e historiografía indígena.
En cuanto a los temas tratados, el presidente del Colegio señaló que durante el seminario se habló de la arqueología y el simbolismo del templo monolítico de Malinalco, la cual dijo, es una obra de la arquitectura prehispánica que muestra el poderío e ideología del pueblo mexica o azteca. Se expuso además, la situación de las pictografías en colecciones privadas y se reflexionó sobre el concepto de glifo, indispensable para entender el mensaje de las pinturas o códices indígenas.
Mencionó que para completar este recorrido por el mundo indígena,  algunas de las ponencias trataron sobre la mitología y la religión prehispánicas, como la que posteriormente ofrecería el investigador de la UNAM, por lo que afirmó que  en 2017 habrá continuidad de esta actividad académica. Anunció además la presentación de un  libro que compila varios de los trabajos presentados en seminarios anteriores, como parte  de las publicaciones conmemorativas del trigésimo aniversario de El Colegio Mexiquense, A. C. cuyo programa de celebraciones inicia el próximo 1 de octubre.     
Finalmente, el doctor Benítez Treviño recordó que El Colegio es una institución dedicada a la investigación y la docencia de alto nivel en el área de las Ciencias Sociales y las Humanidades, donde también la difusión del conocimiento es una de sus tareas principales.
En su ponencia, el especialista Guilhem Olliver, doctor en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Toulouse Le Mirail, Paris y Cátedra Miguel León-Portilla, de la UNAM, 2006-2007, refirió que los dioses indígenas fue el tema al que  Bernardino de Sahagún le brindó más espacio  en sus trabajos, lo cual obedeció a dos razones que, dijo, se complementan.
Por un lado, mencionó  el interés del franciscano evangelizador contra la idolatría de los indios, la cual pretendía erradicar; y por otra parte el papel desempeñado por los dioses en el mundo indígena, mismos que permeaban –señaló- en todos los aspectos de su vida. “Como es bien sabido, el propósito de la obra de Sahagún fue dar a conocer –citó textualmente- a los predicadores y confesores, médicos de las almas, las enfermedades espirituales, como son los pecados de la idolatría, delitos idolátricos y superticiones idolátricas…”
Explicó que para llevar a cabo esa labor, Fray Bernardino de Sahagún primero tuvo que dominar el náhuatl, con el propósito de poder analizar exhaustivamente los vocablos de esa lengua y con ello, conocer todos los nombres de los dioses indígenas, de manera que al lado de dioses conocidos como Huitzilopochtli, Tláloc y  Quetzálcoatl “descubrimos a otras deidades, que si no fuera por la obra del franciscano, se desconocerían del todo”