Comunicado de prensa 055/2016

Presenta El Colegio Mexiquense, A.C., “El Mapa de Oztoticpac y el fragmento Humboldt número 6” en la FIL Guadalajara


comunicado055 2016En el marco de la XXX Feria Internacional del Libro de Guadalajara, elDr. Xavier Noguez, profesor-investigador del Colegio Mexiquense, A. C., presentó su libro: “El Mapa de Oztoticpac y el fragmento Humboldt número 6”. Al respecto, el secretario general de la institución, Dr. José Antonio Álvarez Lobato, afirmó que el estudio de códices mesoamericanos es una de las líneas de investigación en las que trabaja el Colegio desde su creación, hace 30 años, y hoy en día, cuenta con los mejores especialistas del mundo en esa materia, como es el caso del autor de este estudio.
En su exposición, el Dr. Noguez Ramírez explicó que al analizar este documento se observaron dos temas fundamentales: por un lado, el problema que los investigadores aún no ha podido resolver: “el de la agrimensura tanto prehispánica como colonial: cómo se medían las tierras, cómo era la forma de dividirlas, de ver quiénes eran los propietarios”. Al respecto, mencionó que cada estudioso del tema ha establecido sus propias medidas, y señaló que en su caso, las definió en 2.5 metros, pero es un tema en el que todavía falta profundizar.
El otro aspecto, señaló, fue el conocer un hecho transcendental para la época –entre 1535 y 1539- de los juicios inquisitorios en contra del cacique texcocano don Carlos Ometochtli, nieto de Nezahualcóyotl, único noble indígena quemado por la Inquisición, por razones que no ameritaban tal castigo. Explicó al respecto que lo que buscaba Fray Juan de Zumárraga, quien promovió los juicios, “era poner un ejemplo de que hasta los nobles indígenas podían llegar a la Inquisición”, por casos de paganismo e idolatría.
Noguez Ramírez explicó al principio de su presentación que Oztoticpac al que se refiere el mapa, no es el pueblo del Estado de México al norte de Texcoco, sino que en este caso se trata de “un barrio del antiguo Texcoco de Nezahualcóyotl que ya desapareció. Era un lugar de descanso de los gobernadores texcocanos y a veces se confunde con el pueblo pero son dos cosas diferentes”, y dio a conocer que el mapa original está resguardado en una biblioteca de Washington.
En el documento presentado en la FIL de Guadalajara, se explica en el texto introductorio que “en Texcoco y sus alrededores, en el reino de Acolhuacan, existía una antigua tradición de registros catastrales y demográficos que no desapareció después de la conquista hispana, sino que se enriqueció con las contribuciones escriturales españolas. El mapa es un ejemplo de cómo algunos miembros de la nobleza texcocana, desde época temprana, ya se habían insertado, con éxito, en la naciente economía agrícola novohispana, con la directa participación de socios españoles”.